Madres y abuelas desquiciadas

Primero ante todo, nunca olvidarse que las mamàs una vez fuimos hijas.

Una madre siempre nos creerà inùtiles para criar a nuestros hijos.

Una mamà siempre tiene en su cartera: carilinas, remedios de todo tipo como el inhalador, Benadryl, etc.

Si es absolutamente necesario, una mamà llevarà el chicle usado de su hijo en una mano.

Solo a una hija mujer le dejarà usar sus mejores alhajas y hasta regalarle su mejor bijouterie si ve a su hija con cara de feliz cumpleaños.

Solo las mamàs guardan los dibujos, cartas, carpetas del jardìn para que algùn dìa lo puedas ver.

Una mamà sabe cuando darte tylenol, cuando darte Ibupirac, y cuando un valium, no importa la edad que tengas.

Dejamos de comer la parte mas rica del postre para dársela a nuestros hijos.

Somos amables con los amigos de nuestros hijos que no queremosl

Les sonamos los mocos con nuestras manos cuando no hay papel disponible.

Siempre, siempre lloramos en un acto de colegio.

Sabe perfectamente cuando una hija o un hijo a perdido la virginidad, y aùn asi espera desesperada que te lo vengan a contar.

Siempre saben y no le erran si la persona que presentamos como novia o novio es inapropiado, y sin embargo, a pesar de haberlo dicho, nos abraza cuando esa persona nos deja.

Cuando una dice que no, muchas veces, las mamàs decimos que si.

Cuando estamos enfermos, siempre nos dejan estar todo el dìa en su cama.

Las mamàs siempre tienen para los hijos un pasado misterioso, un secreto del que nunca vas a escuchar hablar.

Las mamàs siempre nos haremos cargo de alimentar a nuestras mascotas, aùn si esa mascota es una culebra.

Cuando la mamà es abuela tambièn, en esa casa las reglas de tu hogar no existen.

Las abuelas te compran cosas que tu mamà no.

La comida en lo de tu abuela es mejor que en la de tu mamà, y sin embargo es la misma receta.

Las abuelas nunca te preguntan si hiciste la tarea.

Cuando las abuelas van a buscarte al colegio, siempre, siemrpe, tiene algùna golosina para vos.

Siempre tu palabra de madre queda denigrada ante la desautorización de tu propia madre.

Tus hijos saben perfectamente que cosas pedirte a vos, y que cosas "caras" pedirle a la abuela