Lleguè a la conclusión que ya no me alcanza para llegar a fin
de mes.
Entonces decidì erradicar muchas cosas de mi consumo diario.
Empecè primero con el supermercado, dejando de lado ciertas
cosas que no hacìan a mi necesidad bàsica.
Empecè a fijarme en los precios y a elegir marcas totalmente
desconocidas, dàndome cuenta que eso no cambiaba mi economía, sino que la
acrecentaba cuando un shampoo de 2 litros de dudosa marca me dejaba el pelo
crispado y pajoso, entonces terminè comprando el de siempre, de buena marca y
carìsimo para dejar el otro lleno en la bañandera y que hoy uso para limpiar
los azulejos mientras me baño (he aprendido a hacer acopio de mis horas,
aprovechando un baño en ducha para limpiar los azulejos)
Me gusta el whisky, entonces pasè de una marca “normal en precio” a una
totalmente desconocida, pero las consecuencias fueron tremendas asi que volví a
comprar el mio para dejar el otro pudrièndose en mi bar y probablemente usarlo como antisèptico el dìa de mañana.
Del Poett con olor a bebè pasè a la lavandina y me convertì en
alquimista cuando descubrì que el detergente concentrado dura mas si lo rebajàs
en agua.
Volví a comprar las marcas de siempre, cuando estuve toda
una tarde tratando de sacar una mancha naranja producto del jugo en polvo
barato que comprè y que le tiñò la parte del bigote a mi hijo.
El tema era que algo tenìa que erradicar.
Y tomè la decisión de mi vida.
Erradiquè la mucama.
Yo pensè: estoy sola todo el dìa en mi casa, para que la
necesito?
Entonces deleguè a mi adorada mucama a mi prima que la
necesitaba mas que yo.
Los primeros dìas, como la casa estaba limpita porque ella
se habìa encargado de dejarla asi, no tuve problemas.
Primera semana:
Dos dìas de asado en mi casa dejaron la casa bastante
indeseable, pero me levantè esos dìas de fin de semana por la mañana a barrer,
baldear, y limpiar.
En el interin, recordar que tenìa que hacerle la comida a
mi hijo.
Domingo: lavarropas funcionando.
El lunes me levantè para preparar el desayuno
como todos los dìas y llevar a mi hijo al colegio (previa preparación de lunchera
para su almuerzo).
Ese dìa tenìa libre hasta las 4 que lo iba a buscar.
Ese dìa tenìa libre hasta las 4 que lo iba a buscar.
Me tomè mi cafè obligado, ya que en mi economía deduje que
si yo tomaba un cafè por 10 pesos mientras leìa
el diario, pagaba solo 5, ya que tambièn habìa decidido erradicar el diario
en mi casa y eso es lo que cuesta comprarlo.
Lleguè a mi casa recordando que el domingo habìa puesto el
lavarropas y que la ropa hùmeda estaba adentro.
La tendì y empecè a limpiar de nuevo.
El baño me miraba feito, pero me negaba a entrar, ya que con
excusas decidì que habìa cosas mas importantes, como limpiar la cocina.
Corrì heladera para encontrarme con la villa 31 (ahì empecè
a putear a mi mucama ya que nunca la habìa corrido), lo mismo hice con la
alacena mòvil que tengo y encontrar por ejemplo un sobre de sopas knorr del año 2009.
Cocina terminada…1 de la tarde.
Me sirvo un cafè para descansar un poco, y me voy a leer
unos mails.
Eso me llevò casi 1 hora, ya que cuando uno se pega a la
computadora, es difícil levantarse.
Mi rutina diaria es ir a buscar a mi hijo a las 12 o a las 4
segùn el dìa, luego llevarlo a taekwondo, buscarlo, bañarlo, darle de comer,
terminar de ordenar la cocina e irme a dormir.
No lo vi tan negro el lunes, me las rebusquè bastante bien.
Los dìas subsiguientes, tomaba mi
cafè leyendo el diario y partìa a mi casa a limpiar.
Ahì caì en la cuenta que si iba a mc donalds, por mucha
menos plata tenìa 2 medialunas y el diario.
Ahora mi cafè matutino huele a papas fritas.
El martes tuve gente en mi casa, por lo que toda la limpieza
del fin de semana y lunes se fue por la borda. Miércoles vuelta a limpiar los
pisos y cocina.
El jueves vino el carpintero a colocarme unos estantes y me
dejò la casa llena de un polvo blanco difícil de erradicar, cuando se fueron me
puse a llorar viendo las pisotadas por toda la casa.
Mi hijo me mira y en un acto de amor me abraza y me pide que
le regale un hermanito.
Entro en pànico escènico.
Mientras yo limpio, las ollas estàn en el fuego y mi hijo me
pide que lo ayude a sortear el nivel del jueguito de la play.
Los fideos se me pasan, los huevos consumen el agua y se
queman, pasè de comidas elaboradas a pizzetas y patitas de pollo para el lunch
y yo ya adelagacè 1 kilo.
Antes no me preocupaba demasiado si mi hijo volcaba algo o
tiraba sin querer migas en el piso, hoy entro en crisis.
Dejè de oler a perfume francès, para oler a lavandina.
Mis manos parecen una lija.
Ya no tengo tiempo para nada que no sea limpiar, limpiar,
cocinar, cocinar y dormir mucho a partir de las 8 de la noche (cada dìa que
pasa me acuesto mas temprano)
Luego de una semana de ser ama de casa a tiempo completo,
levantè fiebre.
Pero las mamàs-mucamas no pueden darse el lujo de
enfermarse, asi que optè por tomar un antibiòtico para caballos y un
antiestanìmico para vacas, para poder seguir avanzando en mi rutina diaria de
limpieza y ama de casa desesperada.
Empiezo a levantar monumentos a las mucamas que limpian tu
casa y después limpian las de ella, y me pregunto como mierda hacen.
El tender sigue con la ropa que colguè el lunes, pero la
humedad no se està apiadando de mi, y mientras acumulo ropa sucia porque no se
donde colgarla, acumulo tambièn ropa para planchar, descubrì tambièn la mejor
forma de tender ropa para luego no tener que plancharla y decidì que a partir
de ahora, las toallas, las remeras y los pantalones NO SE PLANCHAN.
Llorè cuando ayer me levantè y vi la ropa que ya estaba casi
seca, totalmente empapada por la lluvia nocturna, porque me habìa olvidado de
ponerla bajo techo.
Hoy me pongo a limpiar la parrilla con la mala suerte que la
canaleta por donde se escurre la grasa (que gracias a la lluvia estaba inundada) se me cae encima mio y se desparrama por todo el piso.
Vuelvo a llorar.
Vaciè un frasco de lavandina en el piso y en el fregado me
desteñì los pantalones que ya estaban empapados de grasa.
He llegado a
encontrar mi celular dentro de la heladera y encontrè un paquete
de arroz en el freezer.
Son las doce y media, estoy escribiendo mi blog, y al lado
de mi computadora està el Cif para limpiar el baño.
Mi ex me llama para dicirme que no hago nada durante el dìa.
Fue la gota que colmò el vaso.
Dejè todo como estaba, agarrè la cartera, y me fui de
compras con mi hija mayor.
Oliendo a lavandina, con los pantalones manchados, pero
sintièndome un poquito mejor.
No huelo a perfume francès, mis ojeras cada vez estàn mas
negras, estoy agotada fisicamente, y me siento mucama de lujo.
En què momento de estupidez humana se me ocurriò erradicar a la mucama??????????
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