viernes, 19 de junio de 2015

Dejar rastros

Me he convertido en algo asi como la Mata hari de la política.
Soy buena, lo reconozco.
Soy esa especie de persona que tiene la información precisa en el momento justo pero que no puede difundirla porque no es el momento indicado, aún sabiendo que esa información por mas que la difunda, nada, nada me va a redituar....

Entonces entré esa disyuntiva personal de qué soy o quíen merda soy??'

Qué soy?

No  tengo la mas pálida idea.

Analizo mis últimos dos meses, en lo personal y en lo laboral.
En lo laboral mejor ni hablemos porque no paro de decir que si a proyectos y propuestas ad honorem.

Mi vida es ad honorem.

Ad honorem de información

Ad honorem de relaciones.

Ad honorem en todo.

Soy una mujer abiertamente AD HONOREM.

Todo doy y nada a cambio.

Aunque me pongo a pensar y deduzco que algo recibo a cambio....

Mi última relación me pidió cuando cortamos que le devolviera su DESODORANTE, si, asi como leen, su DESODORANTE.

Le dije llana y sano que lo había tirado a la basura, cuando la realidad es que lo tengo en el placard del baño, ese, el  de los vestigios perdidos, dónde voy acumulando cepillos de dientes que luego uso para limpiar la bañera, shampues anti caspa que no me sirven pero que son muy buenos para lavar sweters de angora, y esas cosas extrañas que uno va acumulando a medida que va acumulando relaciones y que en un momento de lucidez te das cuenta que son como los perros que van marcando territorio y te van dejando cosas diseminadas por la casa.

Vaya a saber por qué colecciono esas cosas y las voy coleccionando. 
Soy jodida, lo asumo.

De mis relaciones importantes he logrado una buena cantidad de cosas que hoy adornan mi casa y que dejan su marca cada vez que las uso.
Debería devolverlas...pero ya son parte de mi rutina diaria, aunque cada vez que pongo una cápsula de la Nespresso me acuerde de esa persona.

yo creo que su objetivo era ese.

Debería regalar mi nespresso, pero es tan rico el café, que ni en pedo, aunque cada café me remonte a él.

Tengo remeras buzos, calzones, medias...una linda muda de ropa que siempre sirven en el momento justo...ya sea un amigo que necesita una camisa limpia para salir, un asador que no quiere mancharse su remera, o un "alguien" que se queda por casualidad a dormir y necesita un pijama limpio.

Yo voy coleccionando souvenires, lo asumo.
Y me voy armando un guardarropa masculino, y cada tanto duermo con esa remera, o ese boxer rallado...

Nadie cuestiona cuando digo: tengo una camisa para que salgas esta noche!, tomá esta remera para hacer asado (talle XL), soy la proveedora de ropa masculina en los momentos justos.
Todos dan por sentado que tengo lo que necesitan.

Y yo?
necesito un super heroe....

Si, un super hombre que no deje marcas en mi casa, que quiera que YO deje marcas en su casa...

No sean tan obvios...

Un cepillo de dientes olvidado al azar en el baño es definitivamente un pasaporte a katmandú.

No dejen marcas a menos que una lo pida...

El cepillo de dientes es marca registrada, ponerlo al lado del que uno usa es palabras mayores....no dejen el cepillo a menos que una les compre uno y diga: este a partir de ahora es tu cepillo (y reposa al lado del tuyo)

Dejar rastros diseminados en la casa de alguien es marcar territorio, y nadie quiere que le marquen territorio si una no decidió aún que le marque territorio.

Aprendan chicos...sean sutiles, háganlo menos obvio, conquisten de a poco.

Y sepan asi como ustedes saben, que un cepillo de diente es un antes y después de una relación....

Ni hablar del shampú que "por casualidad" uno compró para que quede en el baño...

El cepillo de dientes y el shampú pueden enamorar o espantar a cualquiera.

He dicho.







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