Hacìa mucho que no veía tantas mujeres comiendo, chupando y hablando como loros en un mismo lugar.
Un cumpleaños. Sàbado al mediodìa.
El programa PERFECTO para escaparnos de la rutina del futbol, del rugby, del hockey, del cricket o lo que sea.
La excusa perfecta para dejar por unas horas nuestro hogar, marido, hijos: es un cumpleaños! no podemos no ir!
Todas adultas, o por lo menos demostrando que lo somos, pero no...todo empieza cuando llegamos.
Nos hacen esperar afuera, mientras nos vamos encontrando con conocidas y amigas. Se van armando los grupetes y empezamos como por necesidad: viste esa...!, mirà el tapado!, esa que està allà, ¿qué se hizo en la cara?? y cuando ya estamos en lo mejor del chusmetaje nos dan la òrden para entrar: CORREMOS, si! CORREMOS, no vaya a ser que me quede sin lugar y tenga que sentarme con alguien que no conozco, entonces comenzamos a poner nuestras carteras en la silla de al lado para reservar el lugar a esa amiga que siempre llega relegada... pero, llega otra relegada, la de otro grupo y nosotras, las conocidas miramos con cara de culo a esa intrusa que OSA sentarse en esa silla preguntando: Esta silla està ocupada? (y si tarada...! no ves que hay una cartera!- pensamos).
Pero no se da por aludida, devuelve la cartera a la dueña y se sienta. Por suerte resulta ser "amorosa".
Una de las "nuestras" le pregunta a otra: Y??? què tal tu novio??? contesta: Cortè anoche...entonces da pie a las preguntas, consejos y demanes que van transformando a ese ser adorable hasta ayer en un desgraciado!! y a los consejos: mirà!! no te conviene!,. mientras ella en el fondo està que se quiere chupar hasta el agua de los floreros. Entonces hace ademanes desesperados al mozo para que comience YA a servir el vino.
Al rato una le dice: tenès manchados los dientes de vino. Ella se los limpia con un buche de agua y sigue chupando.
No nos escuchamos. Es asi. En la mesa que me tocò estar (que yo estratègicamente elegì) todas hablamos al mismo tiempo, pero increíblemente y a pesar de hablar de quichicientos temas al mismo tiempo, todo lo que nos decimos nos queda. Y podemos opinar hacia la izquierda, hacia la derecha, hacia adelante, metièndonos en TODAS las conversaciones que se dan al mismo tiempo NO VAYA A SER QUE NOS PERDAMOS DE ALGO!
Hablamos de cambios de look, de colegios, de novios, de ex, de règimenes (juro que no sabìa que habìa tantos) que la bandejita del doctor spok, que la otra bandejita que hace milagros, que la mejor dieta es directamente NO COMER.
Nos dan a elegir el menù, elegimos y esperamos muertas de hambre comiendo pan con quesito de no se què, mientras por supuesto seguimos hablando de lo mal que voy a ver este verano, pero al pancito le damos igual, y hasta pedimos por favor que nos repongan la panera.
Seguimos con el vino. Mucho vino.
Total, nos quedan un par de horas mas para que nuestros hijos, maridos etc, vuelvan de la rutina del sàbado.
Algunas salen a fumar, otras se levantan para ir a conversar con otros grupos.
Llegan los Mariachis.
Y nos descontrolamos como quinciañeras cuando ven a un ìdolo. A tal punto que los extranjeros que estaban en el restaurante comienzan a filmar asombrados por esa cantidad de feromonas exitadas en un mismo lugar.
Llega la entrada, luego el plato principal, el postre y ya a esa altura, todas hablàbamos con todas, incluso con las no tan amigas.
En cuanto lleguè a mi casa las agregué a mi facebook prometiendo una comida de desquiciadas.
Entramos en confianza. Ya hablamos de cualquier cosa. SIN FILTROS.
Cuento que quiero cambiar de look, cambiar el color de pelo y cortàrmelo cortito.
Una dice: sos igual a tu madre! que personaje! hablàs igual! etc, etc..y yo la miro y le digo: si! somos parecidas fisicamente...
Ella contesta: NO! son iguales! hablan igual, son graciosas las dos! tu madre no para de hablar, etc, etc, etc.
y yo que creo que mi madre es un ser social bastante apàtico entrè en una especie de confusiòn...HABLAN DE MI MAMA???? en fin...el peor piropo de la tarde.
Ah no! me olvidaba, una de esas mujeres me dice: a vos te chifla! todavìa no se que se refiriò, pero teniendo en cuenta que mis amigas me dicen "chapa" creo que en esas 4 horas que estuvimos hablando logrò conocerme a la perfección.
Hora de irnos.
5 horas en total, la cabeza te da vueltas y no sabès si es por la verborragia desmedida, por escuchar esa verborragia desmedida o por el chupi que tomamos.
Caminamos en grupo por la calle y en esas 3 cuadras salen a relucir las conversaciones màs importantes y desopilantes de todas.
Que la menopausia, que la ligadura de trompas, que los hijos, que la religiòn...que por favor el lunes sin falta te sacàs una foto y nos mostràs el cambio de look.
Lo prometo, mañana me saco una foto, ahora me voy al supermercado.
Trato de acordarme alguna de las conversaciònes del restaurante...no lo logro. Nos hablamos todo, pero no retuve nada.
Eso me pasa por querer estar en todas las conversaciones al mismo tiempo.
64 mujeres juntas.
Demasiado para cualquiera.
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