jueves, 4 de agosto de 2011

Resonancia Magnètica

Hoy el dìa se centro en la resonancia magnetica que me hice hoy a la tarde... estuve taannn pero taaannn nerviosa. Nunca me habìa hecho un estudio de ese tipo asi que no sabìa mucho que esperar. 
Como siempre la vida me sorprende y no fue nada del otro mundo. 
Siempre hay un cuento patetico que acompaña estas situaciones... ahi va el de esta historia. 
Uno de los tres medicos que me atendian me dice: "corrase la bata (esa diminuta y que nunca cierra como corresponde y te deja un cachete, una goma, algooooo afuera...) y coloque las mamas en esos agujeros" ...
Resulta que la camilla tenìa una especie de huevera o en este caso tetera para colocar las gomas una en cada agujero acostada boca abajo. Ya la situacion de embocarlas mientras alguien te mira no fue de lo mas agradable. Me dice que me quede quieta y que me ponga unos auriculares tamaño baño para no escuchar el ruido del resonador. Yo me los coloco y me apoyo en la camilla y en ese momento el me dice que me quede quietita quietita... El socotroco de la oreja me mantenìa la cabeza flameando entonces despacito decido apoyar la frente de costado para estar mas comoda sin darme cuenta que de esa manera se me tapaba uno de los agujeritos de la nariz y no me permitìa respirar muy bien. Entonces decido respirar por la boca y como la posiciòn era medio extraña me doy cuenta de que me estaba babeando!!!!!! y no podìa hacer nada al respecto!!!!! durante 40 minutos!!!!!! Cuando por fin termina esa parte del estudio y aparece el mèdico yo no sabìa como pedirle que por favor me diera una gasita o algo... en fin un papelòn. La segunda parte del estudio era con un lìquido de contraste que te lo inyectan por vena y sigue el estudio unos quince minutos mas. Por supuesto que le dije al tipo que no me importaba nada el ruido y que le devolvìa los auriculares con todo mi amor. Entonces mientras escuchaba los ruidos me dedique a encontrar en esos sonidos que emitìa el resonador palabras y aca van: 
cinco minutos diciendo "doctor,doctor,doctor", otros cinco "vení,vení,vení", y otros cinco "nariz,nariz,nariz".
 Conclusiòn para la pròxima: es mucho mas divertido jugar a descubrir palabras lo que dure el estudio que babearme al punto de la hiperventilacion pero en silencio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario