viernes, 19 de septiembre de 2014

De animales 3


Dicen por ahí, los metafísicos, los espirituales, los mormones, las logias de no se qué pindonga, que los 45 días anteriores a tu cumpleaños determinan tu año, y que los 45 siguientes determinan tus decisiones y tus relaciones personales y etc.

O Algo asi, no se si es uno o el otro, pero algo asi es, está en google, no me pidan explicarlo por acá.

Cuestión que hace un par de varios años pienso en eso y siempre analizo mis 45 anteriores y mis 45 posteriores.

Nunca falló, aunque no se cual es la ecuación y qué es qué en esto de la metafísica

Mis 45 anteriores fueron una especie de montaña rusa, dónde la adrenalina me enfermó.

Y como me sentía enferma de amores y otras yerbas, decidí irme a Villa La Angostura  a pasar mis previos días a mi cumpleaños a la casa de mi amiga y de paso ser moza en el bar mas top de la montaña, mi amiga dueña.
Nevó, puff…no se recuerda nevada igual…dos días sin salir de la casa….pero asi como nevó…llovío, literal 25 días seguidos, cerraron el cerro Bayo por falta de nieve.

Yo la pasé bien, disfruté, auspicié de moza 2 días y me volví

Llegó el día de mi cumpleaños, o vísperas de mi cumpleaños y todo marchaba como en carretas, asi como en la época de la colonia, pero andaba para adelante, la  vida dándome fuercitas.

No voy a contar pormenores y situaciones personales, porque este post es sobre animales no sobre animales humanos, que los hubo, pero esa es otra historia.

Llega mi menor de viaje: dientes flojos, cae una paleta.

Está sobre entendido que las paletas son IMPORTANTES, osea: es dónde el ratón Pérez trae más plata.

El chico, dale que qué te dale con la paleta, aflojándola todo el tiempo, hasta que la paleta superior derecha se salió un domingo a la tarde.

Los domingos a la tarde generalmente estamos afuera, la llegada a capital es caótica, entonces ese día decidí bañarlo en cuntry sur, ponerle el pijama y con todos los bártulos que generalmente traigo a capital los domingos (llámese carne barata, milanesas a dos mangos y visita a la saladita del pueblo) llegué a mi casa, con el chico totalmente dormido, con quichicientos bártulos y demanes.
Como madre una sabe que si se te duerme a las 19hs, o  bien lo dejas dormir hasta el día siguiente, o se te despabila y no se te duerme hasta las 2 de la mañana.

Entonces llegué con los quichicientos bártulos, con el chico dormido (piola lo mio, ya con el pijama puesto) y lo metí en la cama, no iba a correr el riesgo

Los gemidos y retuerces me indicaron que estaba a punto de despertase de esa mini siesta automovilística, por lo que lo deposité en mi cama y en forma silenciosa lo acosté, todo a oscuras, en silencio…

Me acordé del ratón Pérez.

Sin prender las luces agarré mi billetera, agarré los 10 pesos y los puse debajo de MI ALMOHADA (duerme conmigo) y punto final, todos a dormir.

Al día siguiente suena el maldito despertador a las 6.30 de la mañana y mientras lo despierto, voy a preparar su desayuno.

Escucho un grito de máxima euforia y felicidad: MAMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA ¡!!!!!!!!!!!! EL RATÓN PÉREZ ME DEJO 100 PESOS!!!!!!!!!!!!

Salgo corriendo dejando quemar las tostadas y veo en un ataque de nervios que en vez de los 10 pesos había sacado de la billetera 100 pesos.

No había refute, ni excusas, los 100 pesos eran los 100 pesos que le faltaban para comprar UN COBAYO.
(el valor del cobajo es de 150 pesos, y él hacía 3 dientes que venía ahorrando)

Al día siguiente partimos a comprar esa rata semi algo, porque esa semana había hecho una mudanza dónde tiraban una jaula, y como sabía que en algún momento mi menor iba a juntar la plata (10 dientes más, osea 1 año más) me la traje de souvenir, souvenir.

Llegó el cobayo al hogar, todo divino, la ratita semi algo un amor.

Mis 45 anteriores marchaban bien…iba a cuntry sur, el bambi nos venía a visitar cada tanto y la vida era cuasi perfecta, pintaba un año de lujo, en la medida que uno pretende...

8 de septiembre, mi cumpleaños.

 Principio de los 45 días posteriores.

Como cabalera que soy, me dije: hoy empiezan mis posteriores 45….vamos a manejarlo bien, porque merezco que todo me salga bien….

Divino, familia paterna, algunos paternos, presentaciones sin sentido...en ese trajín de todos los años de festejar quichicientas veces tu cumpleaños, lunes, martes, miércoles, viernes al mediodía y viernes a la noche con diferentes grupos de amigos…

El día fijo de mi cumple llegan los niños menores de la familia: cobayo va, cobayo viene, uno lo agarra de la pata, otro lo revolea…

Todos encantados y yo cuidando al cobayo (mi menor obviamente en decadencia emocional con el cuasi ratón, porque la emoción le duró dos días)

Dos días después empiezo a notar que cobayo no se movía.

Estático

Ininmutable a sus meos, cagadas, el cobayo no se movía de dónde estaba.

Pero no estaba muerto, porque comía, pero no se movía de su lugar

Pasó una semana.

Una semana y 1 día.

Me empecé a preocupar cuando lo levanto en esas demostraciones de afecto durante las tardes de ocio y me doy cuenta que el cuasi ratón NO CAMINABA.

Decido llevarlo al veterinario de debajo de casa.

Lo revisa la veterinaria, cual perro o gato y me da un diagnóstico:

TU COBAYO ES MANCO Y cojo

EH??????????????????

Si, tu cobayo es discapacitado

Cómo que es discapacitado??

Es culpa mía?? Qué pasó??

Y…puede ser mala alimentación…puede ser metabólico, puede ser de nacimiento…

Le empiezo a decir la alimentación que había recibido en esos 20 días, y mientras le contaba que solo comía alimento balanceado y PASTO, literal, veía la cara de espanto de la veterinaria y ahí supe que algo había hecho mal, PERO MUY MAL

Lo alimenté mal, ok, lo admito, no le dí verduras ni nada que se le parezca  porque el que me lo vendió me dijo que le diera PASTO.

160 pesos la consulta. DEL COBAYO, a ver señora veterinaria???  Cómo 160????

Me mandó a hacerle una radiografía (que obviamente le hice) me mandó a comprarle redoxon gotas y mucha verdura verde.

Discapacité a mi cobayo?

NO LO SE. PERO EL COBAYO NO CAMINA, ES MANCO, Y AHORA ES LITERALMENTE DISCAPACITADO MOTRIZ
(Porque a medida que pasan los días, con el cambio de dieta que me dieron, vitamina C y D, el Coco Messi, si señores, asi lo bautizó mi menor, se mueve cada vez menos)

Mi situación post cumpleaños, osea, mis 45 posteriores, es estar cuidando a un cobayo discapacitado, haciéndole ejercicios tipo yoga (no es chiste) y tratando de que el cuasi ratón CAMINE, ANDE, ALGOOOOOOOOOOOOOOO)

Le hago masajes en las patitas diminutas y yo pienso que no era lo que esperaba para mis 45 posteriores.

Por ejemplo recién lo saqué de su jaula, del único metro cuadrado donde se mueve porque NO SE MUEVE y le empecé a masajear las piernitas de atrás que están totalmente atrofiadas, me ronronea (hay una página en la web que te enseña a descular los sonidos de los cobayos) y me doy cuenta que me quiere un poco.

El grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr, el grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr es amor, me quiere….por lo menos alguien me quiere.

Asi me ven un viernes a la noche, masajeando piecitos de cobayo y hablándole de mi vida personal que deja mucho que desear en estos 45 días posteriores, porque después de un día caótico, le hablo…y si…le hablo, estoy chapa como me dijeron, pero para mi es una cualidad.

Quiero NO creer en los dichos metafísicos, de logias y demanes porque si tomo literal que mi año se determina en estos 45 días, estoy en el horno: cuidando  a un cobayo discapacitado, sola, contándole a un cobayo mientras masajeo sin parar patas delanteras y traseras, mis temas personales, y  sin trabajo

Pero: enfermera de cobayos


Mis 45 posteriores, un incierto…por ahora cuido animales mancos y cojos

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