martes, 28 de julio de 2015

Vacaciones (tercera parte)

Pocos saben que a pesar de estar siempre impecable soy torpe.
Pero torpe de verdad.

Lo puede decir mi amigo Rafa que estando dos días en Bs As (es de S. del Estero) fue testigo de haber volado por los aires en la calle mis tacos negros varias veces.

Según mi mayor, no puedo ser mas torpe porque no puedo.  Y lo peor, lo reconozco.

Lo reconocí hace mucho cuando mis amigas ponían cara de espanto cuando me ofrecía a levantar platos y copas o lavar.
Ahí comprendí que no era una sensación, era una realidad.

En mi último día de vacacionesdecidí ir a Wallgreens a “chusmear” y en bicicleta.
Ah! Me sentí una deportista total cuando arranqué! 
3 de la tarde, calor inhumano de 40 grados, yo pantalones largos porque ya todo estaba en la valija, y mi mochila a cuestas.
Del 3475 que estoy al 3500 tuve que parar 3 veces.
Dudé si dar media vuelta y volverme o desafiarme, Me desafié y seguí pedaleando sintiendo el viento en mi cara (viento???, humedad y calor!)

Llegué al puente que une la isla con la civilización en un estado catatónico y decidí cruzarlo caminando porque el cuesta arriba iba a terminar con mis pulmones.
Acá los puentes se abren a las en punto y a las y media.
Yo llegué y media.

Hay algo que quiero que entiendan, el puente se levanta íntegro (no se cuántos grados, si esdrújulo, grave,o agudo, pero se levanta recto) para que pasen los barquitos, y los que están por cruzarlo deben esperar que suba y luego baje.
Me agarró la levantada de las y media.

Flor de cagaso me pegué cuando me vi esa mole de cemento elevarse casi 40 metros in my face.
Me sirvió para recuperar el aire.
Bajó el puente, seguí pedaleando, se me chinfla la alpargata que le saqué a mi madre del placard y que casi termina en el canal, vuelvo disimuladamente, me calzo la alpargata, sigo pedaleando.

Yo iba por el lado contrario a los autos porque me parecía que podía esquivar a los que venían de frente, eso de no ver lo que tengo atrás me estresaba (supongo que es un  toc  del que no maneja)
Doblo una esquina, un auto de frente.

Freno de golpe mientras en un segundo vi mi vida y yo creía que moría mientras los frenos hacían sjiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj.

Mis brazos cruzaron el manubrio deportivo y con los frenos me tajeé ambos brazos.
Sangre, mucha sangre y yo como si nada pasara digo “I am sorry!!!!!!!” al auto que estaba mas infartado que yo.

Asi llegué a Wallgreens que me atendieron como reina porque no paraba de sangrar.

Iba a comprar candados  y un medidor de peso para mis tres valijas.

Me volví con la mochila en la espalda con 8 kilos de PELOTUDECES.
Mas los candados y sin el medidor de peso.

Había una linda frazada de deportes a cinco dólares ideal para decorar el cuarto de mi menor estilo “deporte” .
Unos parlantitos a dos dólares, unos USB de Snoopy y Minions que juro no podía dejar de comprar…y más una Elle, Cosmopolitan, Marie Claire para el viaje y que pesan todas juntas 34 kilos.

Otra lapicera más para mi colección, y juro que no me acuerdo que más compré.

Lo que me hace sentir bien es que la cajera cuando pasa los productos dice: ohhhhhhhhhhhh!!!!!  This is in sale!!!!!!!! , entonces me brillan los ojos y  pregunto a cuánto??? Cuando me dice que los parlantes estaban a dos dólares en vez de 24, no me dieron las patas para ir a agarrar otro, compré tres, siempre hay regalos para hacer, como el cargador extra con dibujito de snoopy que es un amor y que mi nueva jefa va a adorar y que si no se lo doy, me lo voy a meter en el culo porque ya compré 2 más el otro día en Best buy.

También compré una manito tipo selfie stick extendible para rascar espaldas para un amigo que le encanta que le rasquen la espalda

Yo iba a comprar candados solamente y volví con 3 kilos mas para mi valija que tuve que abrir nuevamente y herida.

Parezco suicida, no se si taparme las heridas con las curitas de Minions que me compré ayer...(de Minions, de Stars Wars y de Bob esponja, por favor, comentarios aparte)

EE UU hace mal.  Muy mal.

Crucé el puente y me fui a la heladería fashion que está en la isla a tomar un smoothy de frutilla del tamaño de mi casa.
Todo lo que gasté en calorías en bici, lo dupliqué con ese menjunje con extra crema que me ofrecieron.
Llego a casa, guardo la bicicleta en la baulera deseándole mejor vida con otra persona y subí a mi casa sintiéndome algo rara.

Me dolían los brazos, las piernas y los gemelos, me sentía con fiebre, chateando del suceso con mis amigas caigo en la cuenta que el año que viene cumplo 45.

EN QUE MOMENTO CUMPLÍ TANTOS AÑOS?????????????????????????’

Mi experiencia deportiva  me demuestra que lo mio no es la actividad.

EL AÑO QUE VIENE VENGO A DEPRIMIRME ACA.

Para comprar las pelotudeces que no compré en este viaje.




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