miércoles, 5 de agosto de 2015

Vacaciones (última parte y caída a la realidad)

Vamos por partes.
Qué es estar desquiciada?

Desquiciada es un estado normal en una mujer: entiendan hombres: NORMAL, pero entiendan también que tenemos las herramientas para disimularlo, traten de captar señales, no se obnubilen, la realidad y la verdad los hará libres. (Juan XIII, Versículo setescientos ochenta) 

Pero la realidad, y como mujer siendo totalmente objetiva, somos desquiciadas las 24 hoas del día.
No existe sobre la faz de la tierra un segundo del día dónde la mujer no cometa actos de locura, incongruencias y delirios mentales, sentimentales y verbales. No podemos, aunque sea en nuestros pensamientos, tenemos vestigios de desquicio.

El tema es que nos inculcaron de chiquitas a disimular esos actos de desquicio, somos merecedoras del oscar.
No me volví machista de golpe: es la pura realidad.

Pero a veces se nos chispea el aprendizaje materno y derrapamos.
Es una postura demasiado difícil de sostener.

Ustedes hombres lo saben muy bien, pero también en su aprendizaje paterno aprendieron a  lidiar con eso y a sobrellevarlo y a aceptarlo soberanamente.
El tema es que uno a veces dice:  WHAT THE FUCK????????????????? Esto no me lo enseñaron! Cómo sigue esto?

Pero cuando uno llega a cierta edad el desquicio ajeno se soporta un poco mas, porque sabe que no le queda otra, porque es viejo, porque ya lleva varias relaciones e hijos, porque va por el tercer matrimonio o porque la mar en coche.

Vamos por partes:
Desquiciada es estar en este momento AGOTADA (a pesar de 13 días al pedo) y gritar a los cuatro vientos que estás agotada a 2 días de haber hibernado 13 días.

Desquiciada es estar ahora sola habiendo suspendido 4 citas diciendo que no podés con tu vida nueva.

Desquiciada es no DAR MAS y enfundarme en una bata heredada para escribir esta pelotudez.

Desquiciada es querer tener a alguien al lado ahora pero que solo me mire y me diga amorosamente sin ningúna intención. Gordita, vamos a dormir?

Les cuento mi desquicio:
13 días sola en el paraíso lidiando con tiburones y un calor agobiante, con la única preocupación de ver como pasaba por la aduana mis 3 valijas, y dos bultos de mano de 15 kilos cada uno.
Apelé a la panza trimesina de mujer embarazada, producto de morfar a diestra y siniestra merda americana  y mostrando mi credencial de periodista.
Fin de semana de encuentros cercanos del tercer tipo para terminar usando mis zapatos con brillos y que nunca jamás me compraría en Argentina, (pero que toda mujer debería tener en el placard, osea: zapatos de vedette), para partír al coctail de la Rural enfundada en compras nuevas y sintiéndome una diosa con mis tacos grasas tundera.
Domingo llega mi menor de viaje, partimos a la rural (no coctail, sino vaquitas, caballos y pollos)
Terminé agotada de tanta gente y tanto olor a vaquita citadina.
Lunes trabajo nuevo.
Ese trabajo por el cual tanto luché luego de trabajar ad honorem 4 años.
2 y media de la mañana seguía laburando.
Asi los siguientes días hasta hoy.
Ya saben que los miércoles es mi día free, dígase sin menor, sin nada y con posibilidades de TODO.
Estoy en bata, escribiendo esto y sin querer que nadie me llame, me escriba, me toque, me proponga algo.

Quería paz?  La tuve en estos 13 días de soledad absoluta con mis mojarritas y tiburones….
Se me fueron a la mierda los días al pedo en 3 días de laburo? Si…necesito vacaciones de nuevo.

COMO NO ESTAR DESQUICIADA?

Vamos por partes…
Esa persona que quería que estuviera en mi vida aparece mágicamente durante mi viaje en forma virtual.
Soy virtual hasta el día de hoy…Porque me estoy convirtiendo en solo 3  días en un ente extraño mezcla de felicidad y mezcla de desquicio humano.
Dicotomía y desorden mamístico le llamo yo.

No compagino.
Supongo que es cuestión de adaptarme a horarios laborales, horarios de mamá y horarios de amante/novia.
No puedo.

No puedo ordenar los horarios de mujer laburadora y mujer mamá y mujer bancando a un ex mas desquiciado que yo.
O es una cosa o la otra.
O soy cuerda o soy desquiciada, bueno…hoy estoy desquiciada.

Entonces me encuentro con mi miércoles de oro en bata blanca heredada de mi última relación, con copita de vino avinagrado porque no tengo tiempo de ir al super y pensando en mi cambio radical de vida.
Me pongo melancólica cuando la niñera de mi menor me habla de mi abuelo y me dice que tengo una cara de cansada que no recuerda (a ver mujer!! vengo de 13 días de N.A.D.A!!!) a pesar de estar negra como una papa al plomo.
Algo no estoy haciendo bien.
O esto es la Real Life.

Vamos por partes por enésima vez:
Suspendí 4 citas esta semana porque obviamente nadie quiere salir a las 12 de la noche para luego convertirse en ceniciento.
La soledad en los soles norteños  divino, pero la realidad al tocar Buenos Aires con ese smog agradable y frío es otra.

El tema en cuestión es que necesito un novio tan desquiciado como yo que tenga ganas de llamar a las 3 de la mañana para contarle fascinada que terminé el archivo maldito que me pidieron el primer día de laburo.

Pensemos…No somos todos un poquito desquiciados?

0800- desquiciados, hagamos un grupo Whatsapp y hagamos catarsis, primer tema

Cómo pasar de la paz absoluta al desquicio en literal medio día y tratar de sobrevivir al intento de una relación normal cuando trabajás en política.

Bienvenida a Buenos Aires Lupe, o bienvenida a la Real Life.

Mientras tanto escucho Romero Santos de la que me hice adicta en mi canal latino en los nortes, con ganas de bailar y pensando que si alguna vez en lo que me queda de vida logro bailar de nuevo, le prendo una vela a San expedito por eso

Pongan velas.

Recen por mi.

Porque La Lupe hoy puede decir que es tan desquiciada como ustedes.





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